Como monitor de patinaje doy clase a todas las edades y a todos los niveles. Además de hacer animaciones para los más peques (a partir de 4 años) y de quitarle el miedo a los alumnos más veteranos (el mayor que he tenido tenía 62 años y aprendió a patinar conmigo), dedico tiempo a reparar y actualizar los patines del club en el almacén. Varias veces al año hacemos proyectos solidarios en diferentes puntos de la geografía sevillana con lo que conseguimos que el patinaje llegue a todos los rincones, ofreciéndoles los patines a todo el mundo.
Como patinador callejero he hecho mil cafradas. He dedicado muchas tardes a derrapar en Plaza Nueva y Puerta Jerez, donde me reunía con la tropa a diario para pulir un poco el suelo con el culo caída tras caída hasta que lograba dominar el derrape que quería.
Como veis, he hecho un poco de todo y ahora lo voy a compartir con vosotros analizando todo lo relacionado con el mundo del patín y sus vertientes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario